no es un blog ni tampoco un tumblelog
por Jordi Soler
Confessions of a Naked Sushi Model: para los que crean que lo saben todo sobre profesiones extravagantes, véase este relato de Melanie Berliet en Vanity Fair. “Tumbada en diagonal sobre el extremo de una mesa en la habitación trasera del Ambassador Wines and Spirits, desnuda salvo por las conchas de vieiras que cubren mis pezones y la bufanda de seda que protege mi entrepierna, mientras los clientes se abalanzan sobre las porciones de sushi y sashami y las arrancan de mi torso, requiero vuestra cooperación”.
Debe permanecer inmóvil, si le pica alguna parte de su cuerpo no se puede rascar, no hablemos ya de sucumbir a urgencias intestinales, y hay que acudir al trabajo en condiciones higiénicas óptimas, amén de una pedicura impecable. Después de todo, no se debe olvidar que los comensales comerán directamente de ella.
Interesadas, mandar CV a Nyotamori.