no es un blog ni tampoco un tumblelog
por Jordi Soler
Nos advierten de que hay que andarse con ojo con la información que dejamos online: hay casos de personas despedidas al colgar las fotos de su última juerga fechadas justo el día en el que dijeron que estaban de baja, casos de traiciones a través del mail o del chat que han sido reveladas al reenviarse las conversaciones a la persona equivocada, historiales del navegador que apuntan hacia ciertas webs indecentes que uno jura que jamás ha visitado…
Ocurre que si los casos de violencia conyugal se van a disparar por el simple hecho de variar el perfil del Facebook (¿intencionadamente?), a partir de ahora habrá que prestar verdadera atención al detalle.