no es un blog ni tampoco un tumblelog
por Jordi Soler
Término acuñado por Sigmund Freud en 1917, basado en el trabajo previo del antropólogo británico Ernest Crawley. Describe la forma en la que nuestros sentimientos negativos a veces se dirigen a las personas que más se nos parecen, mientras nos enorgullecemos de las “pequeñas diferencias” que nos distinguen de ellos.
Inevitablemente me da por pensar en las aficiones rivales de los equipos de fútbol, a las que un amigo mío llama “mismo perro con distinto collar”. También se refiere, supongo, a los eternos enfrentamientos padres-hijos y a las diatribas de los políticos. En general, abarca cualquier debate o discusión en el que las posturas enfrentadas se muestren irreconciliables y en las que los debatientes no son capaces de ver la propia obsesión reflejada en los ojos de su antagonista.