Vale la pena dedicarle unos minutos al enlace del título. Según la definición:
En las matemáticas, hay una serie de pruebas espurias de contradicción obvia. Aunque las pruebas son defectuosas, los errores, usualmente de diseño, resultan sutiles por comparación. Estas falacias normalmente se consideran meras curiosidades, pero pueden ser utilizadas para demostrar la importancia del rigor en las matemáticas.
Si sienten debilidad por las ciencias, se lo pasaran pipa leyendo las demostraciones e intentando encontrar el fallo antes de leer la solución. No es nada fácil, aviso.
Y, en plan más filosófico, me lleva a pensar que si incluso con las ciencias exactas se pueden falsear los datos llegando a contradicciones tan obvias como que 1 = 2, ¿qué no se podrá hacer en cuestiones meramente subjetivas? ¿Cuántas pruebas se pueden tergiversar de manera subliminal para conseguir llegar a un punto completamente opuesto al que se debería?
Interesante enlace para cualquier aspirante a cometer un desfalco empresarial de nivel. Si se consigue hacer cuadrar las cuentas mediante alguna de estas reglas y hacer que los demás traguen sin rechistar que donde debería haber un millón ahora no hay nada… Científicamente demostrado, oigan.